domingo, 6 de marzo de 2011

TALLER DE OTOÑO: ENCONTRAR CAMINOS


 
Ya llega el otoño, un tiempo para reflexionar acerca de lo sembrado y lo cosechado un tiempo de balancear energías, de dar gracias y de planificar. Esta es una invitación a sintonizarnos con los ciclos de la tierra a renovar nuestro vínculo con lo sagrado buscando orientación para este nuevo tiempo que iniciamos  ordenando, equilibrando, vibrando en sintonía con nuestra gran madre.

Este taller nos permitirá buscar una guía para nuestros procesos y así proyectar un nuevo ciclo de vida. Practicaremos trances extáticos* de adivinación y sanación, exploraremos en nuestra rueda de la vida y recibiremos mensajes de la Madrepaz, celebrando de esta forma el equinoccio de otoño en sintonía con la luna llena.

La técnica de trances extáticos, nos brinda la  posibilidad de recuperar la conexión con lo sagrado que permitía a nuestros ancestros  vincularse con el mundo de los espíritus para buscar orientación acerca del devenir de sus actos. En los trances extáticos* o ritual body postures el grupo es el contenedor, la olla en la que cada persona hace su pócima y la postura es el molde, la apertura hacia una determinada vibración que permite  un determinado tipo de sanación, en esta ocasión practicaremos posturas de adivinación y sanación*.

Está dirigido a personas que estén viviendo procesos de cambio y necesiten conectar con la sabiduría necesaria  para tomar decisiones, para aquellas que iniciando el año les interese proyectarse y para todas y todos los que deseen establecer un vínculo con lo ancestral. 

FECHA Y DURACIÓN: 19 de marzo de 10 am a 17:30 hrs -20 de marzo de 11am a 13:30 hrs- PROVIDENCIA SANTIAGO
VALOR: El valor del taller es de 30 mil pesos-20 mil estudiantes
MATERIALES: Traer manta, cuaderno, lápiz  y un almuerzo liviano

NOTA: SE RECOMIENDA A LAS Y LOS PARTICIPANTES USAR ROPA CÓMODA, CONSUMIR UN DESAYUNO LIVIANO EVITANDO LA CAFEÍNA.
CUPOS LIMITADOS

INSCRIPCIONES: paulaolivaresg@gmail.com

FACILITADORA:
Paula Olivares G, Historiadora del Arte (U de Chile), Trainer PNL, Practitioner Trances Extáticos, Terapeuta Floral, Maestra de Reiki, Tarotista.

* Trances Extáticos

Durante los años 70’ la Dra. Felicitas Goodman (Fundadora de Cuyamungue Institute,1978), comenzó una investigación acerca de los cambios fisiológicos ocurridos durante los estados de trance religioso, estableciendo una relación entre éstos y la postura corporal de diversas figuras de la era paleolítica, descubriendo que el hecho de adoptar una postura específica y exacta acompañada de un sonido rítmico, permitía entrar en un estado de conciencia alterada (Theta o Delta). Este descubrimiento le permitió a la Dra. Goodman diseñar una técnica para entrar en estos estados que recibe el nombre de trance extático.

En los trances extáticos la postura corporal funciona como un portal para establecer contacto con mundos que están más allá de nuestra conciencia ordinaria.

Este contacto puede ser utilizado con diversos propósitos: (depende de la postura ritual adoptada), sanación, adivinación, celebración entre otros. Cualquier persona puede practicar estas posturas, no es necesario tener un dogma o religión, sólo dejar que los límites de la percepción ordinaria se abran a otras posibilidades.

El estado de trance es inducido por un ritual simple de preparación, luego se asume la postura ritual por quince minutos, en la que el sistema nervioso es estimulado por el sonido constante de una sonaja o tambor. Cada persona encuentra su propia forma de relacionarse con la realidad alternativa a través de las posturas. El círculo nos otorga contención en estos trances y enriquece la experiencia a través de la comunicación de lo vivido.

martes, 1 de marzo de 2011

Ritos de Cambio de Estación: Transformación Consciente



Que la tierra haga crecer lo mejor de ti, que el agua te lave, que el aire despeje tu visión y el fuego te transforme...


Estar atent@s a  la sabia mutación de la naturaleza a través del cambio de estaciones es quizás una de las mejores formas de conectarnos con la transformación. Todo está en constante movimiento, todo cumple cabalmente su ciclo y se renueva de acuerdo a su propia naturaleza, a su propia vibración. La siembra tiene su tiempo y la cosecha el suyo y esto se repite una y otra vez en todas las posibilidades de existencia que la vida brinda.

Observar y celebrar este movimiento de la vida nos sintoniza con nuestra propia naturaleza; reconocer el otoño en nosotros, integrar la primavera, comprender a un nivel muy profundo de qué estamos hechos, nos permite hacer consciente nuestra propia, profunda y evidente transformación, nuestro propio ciclo vida muerte vida.
Habitar el cuerpo, habitar la vida, implica transitar por un espacio en constante vibración.
Todo en la naturaleza vibra y está irremediablemente unido, todo se influye y se conecta hasta el más mínimo detalle y todo habla de esta conexión, solo necesitamos afinar nuestros sentidos y nuestra conciencia a lo evidente…”Don’t miss the obvius” escuché una vez decir a una sabia mujer ( No pierdas lo evidente, lo obvio)  que razón tenía…

Cuando nos proponemos celebrar un rito de cambio de estación estamos alineando nuestra vibración con la vibración de nuestro planeta y en este gesto nutrimos nuestro vínculo ancestral con aquello que nos nutre. Entonces nuestra naturaleza cobra sentido, nuestra vibración se une a la vibración del planeta y permitimos nuestra transformación, la reconocemos, la honramos. Ya no es mas eso que ocurre a través de la ventana, habitamos plenamente el presente, dejamos de pelearnos con el frío o con el calor, porque somos también frío, somos también calor; también hay algo que germina en nosotr@s y algo que muere, entramos en el misterio, somos ese misterio y  producimos una vibración que permite alinear el todo y la individualidad

En los ritos de cambio de estación celebramos nuestra unidad con el universo, con la madre tierra, nos reunimos en circulo honrando así los ciclos, en el centro situamos a los cuatro elementos honrando el poder transformador de cada uno de ellos. El circulo, abraza, contiene, abre un tiempo y un espacio distinto al cotidiano, un tiempo y un espacio sagrado que restaura nuestro equilibrio, despierta nuestro centro conectándonos con el amor a nosotr@s mism@s. Se dice que cuando un rito se hace desde el corazón siempre hay una meta que alcanzar que va más allá de las expectativas de los participantes y eso es lo que llamamos trascendencia.