domingo, 10 de abril de 2011

TALLER TRÁNSITO SAGRADO








Prácticas ancestrales y métodos terapéuticos de acompañamiento en el duelo y el buen morir



Este taller es un espacio de encuentro y exploración consiente de la muerte como una experiencia de tránsito de un estado a otro, como una posibilidad de vincularnos con una sabiduría única que emana desde el centro de nuestra condición de seres humanos y que nos conecta profundamente con el ciclo vida muerte vida presente en toda la naturaleza.
 El concepto contemporáneo de “buen morir” encuentra sus raíces en el trabajo de las doctoras Dame Cicely Saunders y Elizabeth Kubler-Ross, quienes fueron pioneras en hablar abiertamente de la muerte y de los cuidados requeridos para humanizar la partida de los pacientes moribundos y brindar asistencia a sus familias. A partir de el trabajos de estas doctoras es que nace el movimiento “Hospice” (témino inglés para hospicio)  y comienzan a abrirse en Estados Unidos y el Reino Unido centros especializados en el cuidado enfermos terminales. 

El movimiento “Hospice” plantea que la muerte es parte integral del ciclo de la vida, y que el objetivo de los cuidados paliativos debe focalizarse en aliviar el dolor, dar consuelo y brindar calidad de vida al enfermo terminal, en pocas palabras ofrecer a aquel que lo necesita un “buen morir”. También rescata el potencial de crecimiento inherente a la experiencia de morir, no solo para aquel que parte sino también para sus familiares y cercanos, buscando preservar y proteger este espacio de crecimiento.

Tránsito Sagrado está dirigido, a aquellas personas que trabajan con enfermos terminales o tercera edad y a quienes estén interesados en el proceso de acompañamiento en el duelo y el buen morir. (profesionales del área de la salud, terapeutas, guías espirituales, entre otros). Y también a todas aquellas que deseen experimentar el proceso de la muerte desde otra perspectiva.

 Durante el taller practicaremos la técnica de Ritual Body Postures (trances extáticos) nutriéndonos del legado espiritual de nuestros ancestros, además de técnicas sico-espirituales contemporáneas que nos enseñaran a integrar nuestras propias experiencias como herramientas de acompañamiento eficaz. 

LUGAR: Centro Tremonhue (San Alfonso, Cajón del Maipo) 
FECHA: 13-14 Y 15 de Mayo 2011 (hra de llegada viernes 13, 19 hrs)
APORTE: 70 mil pesos (incluye alojamiento y todas las comidas)

CUPOS LIMITADOS

FACILITADORAS

Paula Olivares Gallardo,Trainer en Programación Neurolingûistica, Licenciada en Teoría e Historia del Arte, U. de Chile, Practitioner Ritual Body Postures Cuyamungue Institute New Mexico, Maestra de Reiki, Terapeuta Floral
Judith Ress Practitioner Ritual Body Postures Cuyamungue Institute New Mexico, Teologa ecofeminista

INSCRIPCIONES E INFORMACIONES judyress@yahoo.com- paulaolivaresg@gmail.com

miércoles, 6 de abril de 2011

RESPIRAR




Respira profundo, una vez retener, otra vez soltar, vuelve a inhalar y a exahalar, siente como el aire entra y sale, profundo por la nariz, toma consciencia de tu respiración, como tu pecho crece y decrece. Percibe como el aire recorre tu cuerpo, chequea su trayectoria. Siente como este simple gesto te conecta cada vez más con el momento presente, aquí y ahora, deja afuera todo lo que es de afuera. Que cada inhalación traiga calma, que cada exhalación limpie. Respira, simplemente permanece. Permite que tus preocupaciones se calmen, delicada y suavemente deja que tu cuerpo se aquiete, en cada respiración deja pasar, todo pasa, todo pasa, como pasa un tren por un andén así pasan tus pensamientos, cada sentimiento, cada antigua desilusión y cada miedo futuro todo pasa, dando espacio a la claridad

Respira. Sabiendo que con cada inhalación estas recibiendo todo lo que necesitas en este preciso momento. Sabiendo que en cada exhalación estas dejando ir aquello que ya no necesitas. Detente por un momento en gratitud. Respira, cada inhalación nos brinda aquello que necesitamos y cada exhalación se lleva aquello que ya no nos sirve. Aquieta tu ritmo, permitiendo que la vida te toque. Eres capaz de sentir  la divagación, la elevada conciencia de existir simplemente. La vida es tan frágil no es más que una burbuja de agua, soplada de aquí para allá por el viento. Es asombroso pensar que luego de una exhalación vendrá una inhalación. En cada momento en cada respiración puedes percibir que estas dejando ir. Adherido/a  a nada. Cada respiración da cuenta que estás vivo/a. El aliento de la vida en este preciso momento. Nada mas, nada menos. Inhala, exhala.

El simple hecho de poner consciencia en el acto de respirar nos permite permanecer en el presente, honrar el momento presente, cada vez que realizamos ese simple ejercicio sumamos plenitud a nuestra existencia somos presencia y nos es posible tomar la sabiduría existente en cada instante, el pasado se diluye, cada cosa toma su lugar…Nada falta, nada sobra y estamos disponibles para nosotros/as mismo/as. Al respirar tomamos consiencia de nuestro centro aquello que nos sitúa en el mejor lugar de cada uno/a . Nos restamos del ruido que producen las preocupaciones, las expectativas, la crítica, la autocrítica, dejamos de gastar energía innecesariamente ¿O acaso nuestra preocupación va a mejorar en algo la condición de aquello que ocupa nuestra mente? Ciertamente no. 
Observar la fluidez de nuestra respiración nos pone en contacto con ese espacio esencial que surge cuando silenciamos nuestro dialogo interno, la práctica diaria de este simple ejercicio, hace que esta quietud se vuelva cada vez mas familiar y que permanezca cada vez mas disponible para nosotros/as. Esto es lo que muchas tradiciones espirituales llaman estado de presencia. Transitar por la existencia habitando el aquí y ahora, nos sumerge en la vida aceptando la fluidez que le es propia y más aún nos transforma a nosotros/as mismos/ en esa fluidez.
Entonces cuando el día llegue a su fin preguntate: ¿Estuviste hoy en ti? Y simplemente…RESPIRA

domingo, 6 de marzo de 2011

TALLER DE OTOÑO: ENCONTRAR CAMINOS


 
Ya llega el otoño, un tiempo para reflexionar acerca de lo sembrado y lo cosechado un tiempo de balancear energías, de dar gracias y de planificar. Esta es una invitación a sintonizarnos con los ciclos de la tierra a renovar nuestro vínculo con lo sagrado buscando orientación para este nuevo tiempo que iniciamos  ordenando, equilibrando, vibrando en sintonía con nuestra gran madre.

Este taller nos permitirá buscar una guía para nuestros procesos y así proyectar un nuevo ciclo de vida. Practicaremos trances extáticos* de adivinación y sanación, exploraremos en nuestra rueda de la vida y recibiremos mensajes de la Madrepaz, celebrando de esta forma el equinoccio de otoño en sintonía con la luna llena.

La técnica de trances extáticos, nos brinda la  posibilidad de recuperar la conexión con lo sagrado que permitía a nuestros ancestros  vincularse con el mundo de los espíritus para buscar orientación acerca del devenir de sus actos. En los trances extáticos* o ritual body postures el grupo es el contenedor, la olla en la que cada persona hace su pócima y la postura es el molde, la apertura hacia una determinada vibración que permite  un determinado tipo de sanación, en esta ocasión practicaremos posturas de adivinación y sanación*.

Está dirigido a personas que estén viviendo procesos de cambio y necesiten conectar con la sabiduría necesaria  para tomar decisiones, para aquellas que iniciando el año les interese proyectarse y para todas y todos los que deseen establecer un vínculo con lo ancestral. 

FECHA Y DURACIÓN: 19 de marzo de 10 am a 17:30 hrs -20 de marzo de 11am a 13:30 hrs- PROVIDENCIA SANTIAGO
VALOR: El valor del taller es de 30 mil pesos-20 mil estudiantes
MATERIALES: Traer manta, cuaderno, lápiz  y un almuerzo liviano

NOTA: SE RECOMIENDA A LAS Y LOS PARTICIPANTES USAR ROPA CÓMODA, CONSUMIR UN DESAYUNO LIVIANO EVITANDO LA CAFEÍNA.
CUPOS LIMITADOS

INSCRIPCIONES: paulaolivaresg@gmail.com

FACILITADORA:
Paula Olivares G, Historiadora del Arte (U de Chile), Trainer PNL, Practitioner Trances Extáticos, Terapeuta Floral, Maestra de Reiki, Tarotista.

* Trances Extáticos

Durante los años 70’ la Dra. Felicitas Goodman (Fundadora de Cuyamungue Institute,1978), comenzó una investigación acerca de los cambios fisiológicos ocurridos durante los estados de trance religioso, estableciendo una relación entre éstos y la postura corporal de diversas figuras de la era paleolítica, descubriendo que el hecho de adoptar una postura específica y exacta acompañada de un sonido rítmico, permitía entrar en un estado de conciencia alterada (Theta o Delta). Este descubrimiento le permitió a la Dra. Goodman diseñar una técnica para entrar en estos estados que recibe el nombre de trance extático.

En los trances extáticos la postura corporal funciona como un portal para establecer contacto con mundos que están más allá de nuestra conciencia ordinaria.

Este contacto puede ser utilizado con diversos propósitos: (depende de la postura ritual adoptada), sanación, adivinación, celebración entre otros. Cualquier persona puede practicar estas posturas, no es necesario tener un dogma o religión, sólo dejar que los límites de la percepción ordinaria se abran a otras posibilidades.

El estado de trance es inducido por un ritual simple de preparación, luego se asume la postura ritual por quince minutos, en la que el sistema nervioso es estimulado por el sonido constante de una sonaja o tambor. Cada persona encuentra su propia forma de relacionarse con la realidad alternativa a través de las posturas. El círculo nos otorga contención en estos trances y enriquece la experiencia a través de la comunicación de lo vivido.

martes, 1 de marzo de 2011

Ritos de Cambio de Estación: Transformación Consciente



Que la tierra haga crecer lo mejor de ti, que el agua te lave, que el aire despeje tu visión y el fuego te transforme...


Estar atent@s a  la sabia mutación de la naturaleza a través del cambio de estaciones es quizás una de las mejores formas de conectarnos con la transformación. Todo está en constante movimiento, todo cumple cabalmente su ciclo y se renueva de acuerdo a su propia naturaleza, a su propia vibración. La siembra tiene su tiempo y la cosecha el suyo y esto se repite una y otra vez en todas las posibilidades de existencia que la vida brinda.

Observar y celebrar este movimiento de la vida nos sintoniza con nuestra propia naturaleza; reconocer el otoño en nosotros, integrar la primavera, comprender a un nivel muy profundo de qué estamos hechos, nos permite hacer consciente nuestra propia, profunda y evidente transformación, nuestro propio ciclo vida muerte vida.
Habitar el cuerpo, habitar la vida, implica transitar por un espacio en constante vibración.
Todo en la naturaleza vibra y está irremediablemente unido, todo se influye y se conecta hasta el más mínimo detalle y todo habla de esta conexión, solo necesitamos afinar nuestros sentidos y nuestra conciencia a lo evidente…”Don’t miss the obvius” escuché una vez decir a una sabia mujer ( No pierdas lo evidente, lo obvio)  que razón tenía…

Cuando nos proponemos celebrar un rito de cambio de estación estamos alineando nuestra vibración con la vibración de nuestro planeta y en este gesto nutrimos nuestro vínculo ancestral con aquello que nos nutre. Entonces nuestra naturaleza cobra sentido, nuestra vibración se une a la vibración del planeta y permitimos nuestra transformación, la reconocemos, la honramos. Ya no es mas eso que ocurre a través de la ventana, habitamos plenamente el presente, dejamos de pelearnos con el frío o con el calor, porque somos también frío, somos también calor; también hay algo que germina en nosotr@s y algo que muere, entramos en el misterio, somos ese misterio y  producimos una vibración que permite alinear el todo y la individualidad

En los ritos de cambio de estación celebramos nuestra unidad con el universo, con la madre tierra, nos reunimos en circulo honrando así los ciclos, en el centro situamos a los cuatro elementos honrando el poder transformador de cada uno de ellos. El circulo, abraza, contiene, abre un tiempo y un espacio distinto al cotidiano, un tiempo y un espacio sagrado que restaura nuestro equilibrio, despierta nuestro centro conectándonos con el amor a nosotr@s mism@s. Se dice que cuando un rito se hace desde el corazón siempre hay una meta que alcanzar que va más allá de las expectativas de los participantes y eso es lo que llamamos trascendencia.

domingo, 6 de febrero de 2011

Escoger Aprender




La vida es acerca de transitar de un estado a otro, a lo largo de ella estamos constantemente enfrentados a transiciones de todo tipo momentos de crisis, de logro, de dolor, de felicidad, momentos de crecimiento…                                                                                     
Viajamos por la vida de la mano de la transformación, muy pocas veces nos damos el tiempo y el espacio para mirar conscientemente este proceso, cuando la sensación de logro es evidente abrazamos el tránsito sin problemas, todo está bien y celebramos el cambio. Pero cuando este cambio nos duele, nuestra disposición a vivirlo es distinta, hay una frase de budista cargada de sabiduría al respecto. “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” Indudablemente, no podemos evitar el dolor que a veces es parte de nuestro camino, la diferencia está en la manera que escogemos vivir este dolor. Cuando escogemos el sufrimiento nos sumergimos en las recriminaciones, en la culpa, en el dialogo interno destructivo: ¿Porqué a mi? ¿Porqué yo? Todo me pasa mi. Hacemos comparaciones, buscamos culpables y decidimos ser víctimas o en un intento desesperado anulamos la emoción, entonces todo está bien y no, no está bien…duele.

 ¿Qué hacer entonces? Mirar ese dolor, en un primer intento eso puede agudizarlo pero mirar aquello que nos duele nos permite aceptar su misterio y con la aceptación viene sanar, dejar ir, transformar aquello que nos hace sufrir en aprendizaje. Es cierto, esto es lo más difícil, pero si llegamos ahí nos restamos un montón de sufrimiento, no ver nos mantiene en un estado de sufrimiento constante, acoger ese sufrimiento como parte de la vida, como un espacio para aprender de nosotros mismos transforma. Seguramente todos y todas hemos estado enfrentad@s alguna vez a lo desconocido, al no saber, tod@s hemos sido aprendices y desde ahí hemos echado mano a nuestra capacidad de observación, a nuestra curiosidad, a nuestra perseverancia… Quizás hemos buscado a alguien que conocía ya el camino o a alguien que simplemente nos acompañara en la búsqueda. Escoger aprender nos abre al movimiento, a la posibilidad de descubrir nuevas habilidades, nuevas partes de nosotr@s mism@s.

Transitar por el dolor como aprendices nos permite ser testig@s de un profundo proceso de transformación, no solo dejando ir sino también llenándonos de posibilidades.